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09 agosto 2016

Campo de trabajo en Sa Pobla

Este verano he tenido la maravillosa experiencia de ir a un campo de trabajo en un pueblo de Mallorca. El campo de trabajo estaba organizado por Verd Persiana junto con el gobierno balear (era uno de esos campos de trabajo para jóvenes que saca el gobierno todos los años). El propósito del campamento era hacer unas pinturas murales para mejorar una zona degradada del pueblo.  Estuve allí del 16 al 30 de julio, y fue una experiencia tan intensa que parece que haya pasado allí todo un mes. Voy a poner un poco de música para ambientar.



Mis compañeros venían de todas partes de España, y había mucha variedad: unos eran de ciencias, otros de letras, unos de Pamplona, otros de Extremadura, unos que iban a empezar la universidad, otros que ya la habían acabado... me esperaba que fueran todos de la rama artística, pero sólo estábamos tres (un arquitecto, un diseñador y yo); de todos modos, eso lo hacía más interesante.

La primera semana estuvimos conociendo Sa Pobla para poder hacer unos murales que la representaran. Nos llevaron a la residencia de ancianos, a un colegio, a la granja escuela, al museo, a una asociación de inmigrantes, a la Albufera, a la playa y a la piscina... la verdad es que fue una semana completísima en la que no paramos quietos. Había días en los que hacíamos cuatro actividades. Más una dinámica de grupo por la noche. Y eso levantándonos a las ocho de la mañana. Yo acababa muerta...

Estas actividades nos sirvieron para "infiltrarnos" en la cultura de allí. Conocimos de primera mano cómo viven, lo que comen, cómo se relacionan... un par de mujeres del pueblo nos invitaron a su casa, por ejemplo, una de ellas nos enseñó a hacer coca de verduras en su horno de leña (es una especie de pizza pero sin queso que comen en las celebraciones). También hicimos cocarrois, espinagadas y empanadillas. Vimos en directo que, dentro de la casa, eran las mujeres las que mandaban. También teníamos la suerte de estar en un pueblo no turístico: al no tener playa, no estaba colonizado por los guiris, como el resto de la isla, y conservaba bastante bien su idiosincrasia. Por otro lado, la gente era bastante conservadora... aunque había pequeños grupos o personas concretas que intentaban hacer cosas para abrir la mente. Una de ellas era Toni Simó, el regidor de Juventud, que era nuestro coordinador, por decirlo así, quien nos organizaba cosas y nos compraba suministros y a veces venía él mismo a cocinarnos con su novia y su perro U^_^ era un hombre muy listo y tenía verdadero entusiasmo en mejorar Sa Pobla...








La primera semana me sentía a ratos fuera del grupo. Llevo tantos años seguidos en Madrid, donde tengo mis círculos, que ya casí había olvidado lo que era hacer amigos. Descubrí que no era tan fuerte como creía, recordando viejos traumas. Los monitores nos hacían dinámicas de grupo, pero algunas no me molaban mucho, la verdad. El primer día tuve que bailar la canción de Una loba en el armario y me metí bastante en el papel (para eso he hecho teatro durante seis años, jeje). Pero las dinámicas que implicaban algún puteo a los compañeros no me gustaban. Recuerdo una en particular que me resultó demasiado violenta y no quise participar: nos dieron unos trajes acolchados y unos churros de gomaespuma para que nos pegáramos por parejas hasta echar al otro fuera del círculo. Pero bueno, sé que los monitores lo hacían con buena intención. Eran scouts y sabían bien cómo trabajar con jóvenes. El resto de mis compañeros no tuvo problemas en este aspecto y participó de una dinámica complementaria que consistía en irse de verbenas todas las noches. A mí no me quedaban fuerzas para eso y no me apetecía, la verdad, ya he ido a bastantes fiestas durante el año. Luego era la única que estaba despierta por las mañanas...






Culminamos la primera semana con la participación en una carrera popular que se organizaba por las fiestas del pueblo. Bueno, carrera es una forma suave de llamarlo. La habían titulado Brutal Running y se trataba de una carrera con todo tipo de obstáculos: desde castillos hinchables hasta zanjas de barro, mucho barro. Nosotros ayudamos en la carrera de los niños, que era antes, para que nos dejaran correr de gratis en la de los adultos, y así es como acabamos:





Tuve agujetas durante toda la semana!

La verdad es que era muy feliz allí. En seguida me integré en el ritmo de trabajo y se me olvidaron mis preocupaciones del mundo exterior (los proyectos, el desempleo, la incertidumbre). Me vi a mí misma dando el 100% y me di cuenta de lo poco que aprovechaba mi vida en Madrid... 

 Pasada la primera semana de toma de contacto, empezamos a pintar los murales. Se trataba de tres muros que había en el Paseo del Tren, una calle que antaño había sido muy importante, ya que era por donde pasaba el tren que exportaba las patatas que se cultivaban en el pueblo. Hoy, sin embargo, era un paseo mal iluminado y lleno de pintadas y desconchones de pintura.





Estuvimos comentando entre todos cuáles eran las cosas representativas del pueblo y qué imagen queríamos promover (no queríamos ser críticos, por ejemplo, ya que estábamos allí de invitados, queríamos ser constructivos). Elegimos tres temas y formamos grupos de trabajo. Cada uno de los de artes se hizo responsable de uno de los proyectos, además de estar coordinados por Joan (uno de los monitores que era artista urbano, hace unos murales chulísimos, si queréis buscarle se llama Joan Aguiló).

El primero de los murales se realizó en una casa de un particular, un hombre llamado Sebastián, el cual nos cedió su muro y su persiana del garaje. Fue muy atento con nosotros todo el tiempo, sacándonos agua fría y melones para merendar, dejándonos guardar los trastos y limpiar los pinceles en su garaje. Nos llamó la atención que coleccionara pájaros y mis compañeros hicieron una referencia a eso en el mural.

El tema central del mural eran las mujeres mallorquinas, por lo que he comentado antes del matriarcado. Como representante de las poblenses, eligieron la imagen de una mujer cubana que vivió durante muchos años allí y que era conocida por todos. La mujer iba en bicicleta, al igual que muchos abuelos y abuelas del pueblo (eso también nos llamó la atención, las abuelas en bicicleta). Completan la composición una ola decorada con triángulos y con los colores del mar, aunque también tiene forma de pájaro; y la inscripción MADONA POWER (madona es mujer en mallorquín). La verdad es que, a pesar de que tuvieron muchas dudas sobre qué imagen colocar encima de la ola, al final les quedó niquelado. Recuerdo que Pablo (el arquitecto, que era jefe del mural) estuvo discutiendo con sus compañeras porque querían pintar el pico de amarillo y le parecía fatal desde el punto de vista compositivo y al final se salió con la suya y lo pintó azul. El día de la inauguración trajeron una tabla de surf y la gente se hizo unas fotos muy graciosas con la ola.




El segundo mural corría a cargo de Jesús (el diseñador) y estaba centrado en el tema del campo y de los inmigrantes. Creo que he comentado antes algo de las patatas: Sa Pobla vivía casi exclusivamente de las patatas hasta hace bien poco. Hasta tenían coca de patata! (muy rica, por cierto). Desde hacía una década, habían empezado a llegar inmigrantes, en su mayoría marroquíes y senegaleses, y ahora eran bastante numerosos. Nosotros nos reunimos con la asociación de mujeres marroquíes Pa i mel y fuimos a una de las misas-reuniones de la asociación de senegaleses. Las conclusiones que sacamos fueron que estaban medio integrados, ya que sus hijos iban al cole y aprendían la cultura de Sa Pobla; pero que por otro lado no acababan de querer integrarse, alejándose de las actividades sociales y las fiestas populares. Había una especie de rechazo bilateral sutil entre ellos y los poblenses. Os lo ilustraré con una anécdota que nos contó Toni Simó: en el desfile de Reyes, el ayuntamiento daba caramelos a los niños musulmanes para que se quedaran en sus casas. Fue muy revelador cuando fuimos a la asociación de senegaleses, nos dimos cuenta de que no comprendían muchas de nuestras costumbres meramente por desconocimiento y juzgaban a la mayoría por los errores de unos pocos; más o menos lo mismo que nosotros hacemos con ellos... es un tema complicado.

Así que, utilizando como base un diseño cuadriculado inspirado en las formas del campo, mis compañeros hicieron un mural con el rótulo SIAU BENVINGUTS, que significa "sed bienvenidos".  La expresión es además el título de una obra de Alexandre Ballester, un poblense eminente que todo el mundo conoce allí. Así que el titulito tiene doble sentido. La dificultad mayor de este mural estribó en acondicionar la pared, que estaba en muy mal estado; mis compañeros empezaron a pintar sin haber dado una imprimación de base y luego tuvieron que darla deprisa y mal...

Al final, creo que fue el mural más resultón, por la viveza de los colores. Jesús no estaba muy convencido de pintar el fondo de azul piscina, porque no contrastaba lo suficiente con las letras; pero al final les sobró tiempo y pudieron decorar el interior de las letras, así que acabó quedando bastante bien. De hecho, cuando nos vino a entrevistar la televisión mallorquina, nos grabaron y fotografiaron delante de ese mural y salieron unas fotos que te cagas...





El del centro de la foto es Joan, el artista bohemio, nuestro director artístico. Joan me ha enseñado mucho con su modo de ser, le he cogido mucho cariño en estas dos semanas.

Y, por último, mi mural! Bueno, mejor dicho, nuestro mural: el equipo lo formábamos tres chicas, yo, una chica de Pamplona y otra de Madrid. Confiaron en mí para diseñarlo todo, pero aportaron muchas ideas y curraron un montón. Tanto que, aunque al principio les daba miedo coger los pinceles, al final acabaron manejándolos como si fueran una extensión de su cuerpo.

Nuestro mural estaba dedicado a la fiesta de Sant Antoni y el Dimoni. Es la fiesta más importante de Sa Pobla, junto con la fiesta patronal. Está dedicada a San Antonio Abad, que venció al demonio cuando éste lo tentó. Cuando llega el 16 de enero, todo el pueblo se vuelca en la fiesta: van a recoger leña al campo para hacer hogueras, se hacen cocas y espinagadas en cantidades ingentes para invitar a comer a la familia, y todos quieren vestirse de dimonis o de cabezudos. Tuve la suerte de conocer al chico que se viste de Sant Antoni en la procesión, tenía tatuada la cruz de San Antonio en el brazo y llevaba otra colgando del cuello. Por lo visto, se implican en todas las generaciones. Además de las hogueras y comidas campestres, se celebra un desfile con los cabezudos y los dimonis, que encorren a los niños, y los músicos van disfrazados de esqueletos. Luego se cantan "glosas" o coplas que pueden estar dedicadas a Sant Antoni o a cosas del pueblo (la vida en el campo, el amor, los cotilleos y chanzas)...



Por lo visto, la fiesta tiene origen celta, ya que está próxima al solsticio de invierno y se celebraba en honor al dios del campo. Esa fiesta fue posteriormente asimilada por los romanos (saturnales) y después por el cristianismo. San Antonio Abad es el patrón de los animales del campo y se le representa muchas veces con un cerdo. En la parte de arriba de su cruz se pinta un fuego, como símbolo de una enfermedad de la piel que curó por medio de un milagro.

Era un tema que había que representar sí o sí, pero no queríamos hacer una postalita de Sant Antoni. No sé en qué momento se me ocurrió la idea del pac-man y mis compañeras me siguieron el rollo: hicimos un mural en el que pac-man era sant antoni y los fantasmas eran dimonis. El laberinto del juego era el plano de las calles de Sa Pobla, con algún edificio representativo pintado. Los puntitos (pac-dots) son patatas y las bolas de poder que le permiten comerse a los dimonis (pac-pellets) son fuegos. Completamos el diseño con unas glosas escritas con tipografía Fixedsys en las que se hace referencia a un juego de cartas entre Sant Antoni y el Dimoni: Sant Antoni i el dimoni jugaven a trenta-u, el dimoni va fer trenta i Sant Antoni trenta-u. (San Antonio y el demonio jugaron a treinta y uno, el Demonio hizo treinta, y San Antonio, treinta y uno). Al final nos quedó mucho espacio libre a la derecha y añadimos otras dos glosas:

És el nostre patrimoni                                            Es nuestro patrimonio
noltros l’hem de conservar,                         nosotros lo hemos de conservar,
per això no em puc turar                                        por eso no puedo parar
de glosar per Sant Antoni.                                      de cantar a Sant Antoni.

A tots, poblers i pobleres,             A todos los poblenses, hombres y mujeres,
noltros vos feim una crida                             queremos haceros una llamada
perquè regaleu una glosa                                       para que regaléis un verso

que duri tota la vida.                                              que dure toda la vida.







La última noche hubo una gran inauguración en el Paseo del Tren; el regidor convocó a los artistas de Sa Pobla para que expusieran en la calle, junto a nuestros murales, vinieron las autoridades políticas a hacer el paripé, también pusieron unas hileras de bombillas por todo el paseo, invitaron a unos jóvenes músicos del pueblo para que amenizaran la velada y hubo trampó para todos. Trampó es una ensalada de pimiento, tomate y cebolla que se come mucho por allí; así como el pa amb oli. El regidor y el dueño de la casa, Sebastián, nos invitaron a comer y a cenar, respectivamente, y la verdad es que todos estaban muy contentos con nosotros y querían repetir la experiencia del campo de trabajo al año siguiente.

Mis compañeros también estaban muy contentos. Aunque siempre había alguien que se quejaba: de las duchas frías, de madrugar, de tener que cocinar y limpiar, de volver a comer trampó otra vez… pero en general creo que todos aprendieron un montón y se lo pasaron genial y que se quedan con lo bueno. Al principio no entendía porqué se quejaban y me enfadaba (yo estaba viviendo más intensamente de lo que había vivido en Madrid en todo el año); y les empecé a coger manía a algunas personas que se intentaban escaquear de las tareas y que parecían egoístas, a mi ver. Pero con el trabajo en equipo de la segunda semana conocí mejor a la gente, me di cuenta de que teníamos más cosas en común de lo que parecía, y empezaron a caerme mejor. Eso me dio una lección.

Me llevo muy buenos recuerdos de este viaje. Recuerdos de paseos en bici, de saltos al agua desde las rocas, de comidas de veinte personas, de pintar hasta medianoche, de paseos bajo las estrellas, de madrugones y de duchas frías, del after sun sobre la piel quemada, del cansancio sereno que te invade después de haber trabajado durante todo el día… Uno de los recuerdos más emotivos quizá sea el de la despedida, cuando nos dimos abrazos en la oscuridad. Los monitores nos colocaron en dos filas formando un pasillo y, uno por uno, fuimos pasando para que los compañeros nos despidieran de la manera que quisieran. Para pasar, te vendaban los ojos, y recuerdo la sensación de ir a ciegas y de repente sentir el abrazo de alguien y sus palabras de afecto al oído. En dos semanas habíamos pasado de ser completos desconocidos a ser un equipo, un grupo de amigos, casi una familia.

Y eso es algo que nunca olvidaré.


De izquierda a derecha: Toni Simó, regidor de Juventud; Cati, regidora de Participación Ciudadana; Joan, Ayna y Mar, nuestros monitores, y el resto de los Trampó.






26 marzo 2016

Anuncio de Levi's

Voy a inaugurar una nueva sección del blog: una serie de artículos dedicados a analizar la publicidad. Spots, carteles y eslóganes que me llamen la atención o que me gusten.

La publicidad es parte de nuestras vidas, nos rodea y nos infiltra ideas casi sin darnos cuenta, como la hipnopedia. Algunos tipos de publicidad pueden ser considerados verdaderas obras de arte, cuando te sorprenden, te aportan algo nuevo y van más allá de ser una mera propaganda de los valores establecidos. Otras veces la publicidad se hace eco de las modas, lo que la gente piensa o dice, y vemos reflejado en un espejo deforme el espíritu de nuestro tiempo. En cualquier caso, son una parte más de la cultura popular, como pueden ser el cine, la música o la moda; y por eso quiero incluirla entre los temas de discusión de este blog.

Hacía mucho tiempo que quería hablar de publicidad, pero hasta hoy no me he decidido a empezar, y voy a hacerlo con un tema muy sencillo pero simpático: un anuncio de pantalones vaqueros de la marca Levi's.

27 septiembre 2015

ESTAMPA 2015



Un año más, me he colado en Estampa para ver qué se mueve en el mercado del arte actual. De entrada diré que no me gustan especialmente las ferias de arte, me hacen sentir incómoda, todo es tan frío y las obras están tan igualadas entre sí que son meros fetiches. Pero siempre encuentro inspiración. Entre muchas obras malas suele haber alguna buena.

18 agosto 2015

Inocencia en venta: el concepto de kawaii japonés

Últimamente no estoy publicando nada, y es que el trabajo de fin de máster me está absorbiendo todo el verano. Se trata de mi cómic Otoño y de una investigación teórica sobre las representaciones de la inocencia. Podéis ver los progresos en mi otro blog Otoño dedicado al proyecto. Quería colgar aquí un artículo que he escrito en la línea de la investigación, como anexo especial sobre la estética de la inocencia en Japón. En él podéis encontrar algunas claves sobre la cultura kawaii, el fenómeno idol, referencias al manga y al anime, al cine de animación japonés y al arte de Takashi Murakami.





Otoño. Kawaii idol: la estética de la inocencia un recorrido por diversas manifestaciones de la estética kawaii en Japón. Otoño es el blog de mi proyecto de cómic "Otoño" y de mi trabajo de fin de máster "Inocencia en venta. Representaciones de la inocencia".





12 mayo 2015

Manifiesto contra la velocidad

 Madrid, la ciudad del eterno tránsito
movimiento
velocidad



Como el conejo de Alicia, somos esclavos del reloj y vamos corriendo a todas partes. Corremos por encima del agua, como los hijos de dios, pero estamos con el agua al cuello; corremos para huir de la sombra que nos persigue a todas partes, el yo que no vemos, pero que se sienta a beber a nuestro lado cuando nos sentimos vacíos.

¿Vacíos de qué? No sabría decirle: mi mente está vacía; aunque por ella pasan diariamente millares de quehaceres, conversaciones, sonrisas... pero ninguna se queda, se marchan sin dejar rastro, o quizá soy yo la que se va, pues estoy yendo continuamente de un lado para otro, siempre corriendo, con la mente en otra parte, incapaz de parar...

En mi histeria de movimientos tengo la falsa sensación de que todo va bien, o por lo menos va; ha de ser un amigo el que me ponga delante del espejo y me diga: "mírate bien: ya no tienes ilusión". Y, por mucho que odie reconocerlo, acepte que mis manos nunca han sido tan capaces y nunca se han sentido tan inútiles... ni mi pecho tan angustiado, mi corazón tan pesado ni mi cerebro tan asolado, expropiado, y descuidado... Sí... creo que mi "cuarto de atrás" ha sido invadido... como mi tiempo... mi tiempo y mi espacio se me han escapado como arena entre los dedos. Me los han quitado de las manos, los han llenado de cosas -tareas, compromisos, palabras- y no sé qué hacer con el poco espacio que queda. Ni siquiera puedo sentarme a pensar.

Por lo menos me queda esta libreta, que voy manchando con la tinta de mi angustia y mis sueños, en momentos robados al movimiento del mundo, instantáneas de luz que yo dejaba anotadas en la lista de "cosas para pensar". Y ahora he de dejarla para sumirme de nuevo en el frenesí de vivir muriendo, hundiéndome cada vez más en la sombra, alejándome de mí misma y convirtiéndome en el monstruo  que no veo en el espejo, sino reflejado en los demás... o como lo llaman comúnmente... en un ser adulto.




La acidia


La acidia es la expresión última de la desgana, saluda con una sonrisa forzada, automática, ríe con una risa prestada, se inyecta café en las venas... la acidia ha perdido el sentido de las cosas, es incapaz de disfrutar, de estarse quieta por un momento y vivir el presente, se siente eternamente fuera de las situaciones, es una cosa más muerta que viva, se está convirtiendo en un autómata; incapaz, como decía de disfrutar de lo inmaterial, uno de los pocos consuelos que le quedan es el placer de lo material. La acidia disfruta íntimamente con los objetos, como si los engullera, compra objetos siempre que puede, aunque no los necesite, entonces, ¿para qué? Quizá se ha rebajado hasta tal punto en la escala de lo humano que siente a los objetos como sus semejantes, dicho de otro modo, quizá está tan anestesiada por el sueño materialista que cree que los objetos están más vivos que ella.

¿Cómo empezó la acidia a desconectar de la experiencia real? Fue precisamente gracias a la capacidad de estar "siempre conectada": un aparatito en su bolsillo le avisaba instantáneamente de todo lo que estaba sucediendo en el mundo. ¿En qué punto sus ojos juraron fidelidad a la pantalla y su boca esclavitud a los mensajes de texto? ¿En qué momento sus dedos, adictos a la pantalla táctil, se volvieron insensibles a las caricias del mundo real? En algún momento el corazón se acostumbró a la distancia, cambió comunicación por telecomunicación y está actualizando a su última versión las definiciones de confiar, compartir, amar.




Huelga espiritual


Todas mis facetas, todas mis yos, se han reunido esta noche en mi cama para firmar este manifiesto. Nos declaramos en huelga espiritual, de hoy en adelante y de forma indefinida, hasta que recobremos el sentido de nuestro devenir. Vamos a ralentizar nuestro ritmo de vida, a permitirnos momentos de desconexión, a sacar a la persona que llevamos dentro del autómata, detrás de la máscara; y a buscarla detrás de las máscaras de los demás.

Reclamamos para nosotras el derecho a atrincherarnos, nuestro cuarto de atrás, un espacio-tiempo para la intimidad. Necesitamos construir una trinchera interior -una barrera permeable, necesaria- para separarnos del flujo de datos y personas, para construir dentro de esa trinchera un remanso donde pueda existir algo parecido a un yo.

Una vez tengamos este espacio-tiempo, esta sede del yo, seremos capaces de elaborar de nuevo fantásticas ideas, proyectos, de ampliar nuestra biblioteca, y de lidiar con la escuela, el supermercado, los hobbys y las situaciones sociales. Viviremos en una celebración continua -una fiesta interior... Fuera de la trinchera, el cambio quizá sea imperceptible -nuestra sede es invisible- pero necesitamos organizarnos, necesitamos crear nuestra propia subjetividad... como base desde la que buscar la autorrealización... y no nos vamos a mover hasta conseguirlo.

Nos declaramos, según lo dicho, en huelga espiritual.

Firmado:

todas las Sonias


05 diciembre 2014

Cuestiones de género en el manga para mujeres

El género en dos mangas de Mizushiro Setona


Como siempre, sigo preocupada por las cuestiones de género en la cultura mediática, y este mes le ha tocado el turno a dos mangas para chicas o shôjo, ambos son obra de Mizushiro Setona. Aunque los ponga a parir en los próximos párrafos, quiero aclarar que ambos me han hecho disfrutar mucho con su lectura y son muy recomendables, más profundos y psicológicos que la mayoría de shôjo que una se encuentra por ahí.


After School Nightmare



"Pesadilla después de clase"



Este manga se enmarca dentro del subgénero transexual o gender bender. Se trata de la historia de un chico llamado Mashiro con un cuerpo muy particular: de cintura para arriba, chico; de cintura para abajo, chica. Vamos, que tiene vagina pero no tetas. Su aspecto es bastante adrógino, y la autora se recrea mucho en ello, como podéis ver en la portada del capítulo (es el de en medio). Este chico ha vivido toda su vida como hombre, pero cuando le viene la regla tiene que afrontar la cuestión de su sexo, y lo va a hacer en una trama de instituto en la que se enamorará de dos personas: un chico y una chica. Al principio, intentará afirmarse en el rol de hombre, protegiendo a la indefensa y frágil Kureha (la chica de la derecha); pero por quien realmente siente pasión es Sou, el machorro de clase (a la izquierda en la ilustración), un "chico duro" que intuye su secreto y no se corta un pelo en cortejarle.

La autora complementa esta trama de telenovela con el mundo de los sueños, unas clases especiales a las que sólo algunos alumnos son convocados y en las que comparten un sueño colectivo. En el sueño toman la apariencia de su imagen interior y tienen que luchar entre ellos por conseguir la llave con la que salir del sueño y "graduarse". Mashiro, según se encuentre más identificado con una u otra parte de sí mismo, aparece vestido con el uniforme femenino o masculino del instituto.

Literariamente, mantiene la tensión en todo momento, saltando de una escena a otra, colocando en cada momento decisivo a un tercero que está mirando, profundizando en la psicología de los personajes hasta el límite. Todos tienen un trauma o cuestión que superar, personificado en el sueño. La autora va hilando la trama principal con personajes secundarios la mar de interesantes a lo largo de 39 capítulos (10 tomos) que convierten a esta serie en adictiva (y un problema cuando tienes exámenes de septiembre!). Este manga fue publicado en Japón en la revista Princess entre 2004 y 2007. Ha tenido bastante reconocimiento en el mundillo del manga, siendo nombrado por la Young Adult Library Services Assotiation como una de las diez mejores novelas gráficas para jóvenes de 2008; y fue nominado para el premio Eisner en 2007 en la categoría de Mejor Edición Americana de Material Internacional - Japón.



A partir de aquí hay spoilers


Empecemos pues, con el análisis. El carácter de Mashiro es desde el principio híbrido: un chico de apariencia alegre pero internamente inseguro, algo asustadizo, preocupado por no herir ni disgustar a los demás hasta el punto de que Kureha lo llama "el príncipe de la hipocresía". Se esfuerza todo el tiempo por ser un chico responsable, fuerte y decidido (ésa es su concepción de hombre), y toma como modelo al profesor de kendo... que al final resulta ser un farsante. Parte de esta autoexigencia suya recae en negarse a sí mismo su atracción por Sou, que lo seduce ya desde los primeros capítulos. La homosexualidad está fuera de los planes de Mashiro... se deduce que también está mal vista en Japón.

Tiene que ser su yo femenino, encarnado en uno de los sueños, quien le diga: "a mí no puedes engañarme, estás completamente enamorado de Sou". Los sueños funcionan como un extraño mediador entre las distintas actuaciones de los personajes en la realidad. Al mismo tiempo, Kureha se cansa de que la trate como a una criatura y se va a resolver sus problemas sola. Mashiro intenta afrontar la pasión ardiente de Sou, al principio con timidez y después con decisión. Vemos como paulatinamente va asumiendo comportamientos de chica. Ya los tenía desde el principio (se sonrojaba y pegaba bofetadas cuando se sentía ofendido), pero a partir de que empiece a verse con Sou lo veremos armar escándalos, decaer, llorar, incluso vestirse de chica y pedir compasión a su senpai el profesor de kendo... el cual terminará aprovechándose de él. Vistos los errores que comete tanto como chico como como chica, Mashiro se verá avocado a afrontar su fragilidad de raíz.


Esta parte de la historia nos regala momentos homoeróticos realmente deliciosos...

En estos últimos sueños, aparece con el uniforme femenino y ha cambiado las espadas dobles por una bandada de pájaros negros que salen de su cuerpo y atacan al enemigo. En una de éstas, se queda atrapado en el sueño y "sueña" dentro del sueño que es una mujer de verdad. La pesadilla es tan angustiosa que, al despertar, va corriendo a buscar a Sou y le pide que le "convierta en una mujer" (ya os imagináis a qué se refiere). Después de esto, no hay ninguna duda acerca de los roles que ambos desempeñan en la relación.

Acerca de los otros protagonistas. Sou y Kureha llegan a ser tan interesantes como Mashiro. Kureha se nos presenta como una chica traumatizada por la violación de que fue víctima en la infancia (de hecho, acepta a Mashiro en cuanto se entera de que es "medio hombre"), y a lo largo de los capítulos va encontrándose más y más desafíos que la llevarán a tomar la decisión de hacerse cargo de sí misma. Al final de la serie reaparece como una Kureha fuerte, capaz de luchar por sí misma, y que dedica sus últimos esfuerzos a ayudar a Mashiro a graduarse. Sou sufre el proceso inverso: aunque al principio lo vemos como un ligón y un tipo duro, frío y solitario, personificado en un caballero de armadura negra; tiene su talón de Aquiles en su hermana, por la que tiene un apego incestuoso y con la que se debate constantemente por ser capaz de dar su corazón y su confianza a otra mujer. Al final de la serie se descubre el secreto de la hermana y se revela que Sou había sido desde el principio el personaje más débil.


Bizarre love triangle!



Así terminan los dos juntos, Sou y Mashiro, como una extraña pareja, de cara al público son compañeros, pero en la intimidad son novio y novia. Eso es algo que me decepcionó: a pesar de que se debate mucho sobre los roles, se distinguen claramente el mundo de los chicos del de las chicas, y Mashiro finalmente mata a su yo masculino para identificarse totalmente con una chica. Hasta Kureha dice "creo que Mashiro es realmente una chica, y me sorprendería mucho de que saliera con una mujer". Para lo interesante que era la lucha entre sus dos yos, masculino y femenino, la autora podría haber encontrado una solución intermedia... más queer. Pero no le puedes pedir a un shôjo que te cite a Judith Butler. Ella opinaría que este manga sirve a la heteronormatividad. Las lectoras del manga se identificarán con Mashiro-kun y celebrarán que se haya transformado psicológicamente en chica, que se haya juntado con un tipo tan guapo, duro por fuera y blandito por dentro como Sou, y que los dos sean amigos de una chica tan fuerte como Kureha.










"Kyuuso wa chiizu no yume wo miru" y "Sojou no koi wa nido haneru"




"The Cornered Mouse Dreams of Cheese"


Vamos ahora con un manga más adulto. Esta historia, editada en dos tomos en 2006 y 2009, narra la historia de amor entre un hombre heterosexual y uno homosexual. La esposa de Kyouichi Ichijou (debajo) contrata a un detective privado para que investigue supuestas infidelidades de éste. El detective, Imagase (encima), resulta ser un antiguo compañero de instituto de Kyouichi y que además ha estado siempre enamorado de él. Imagase le ofrece a Kyouichi ocultar las infidelidades a cambio de favores sexuales. Así comienza la tortuosa relación entre estos dos hombres.

No es nada sencilla, pues el amor de Imagase es obsesivo y le lleva a continuos ataques de celos y tristeza; mientras que Kyouichi no para de preguntarse si es capaz de amar a un hombre y de sentir que no le puede corresponder en la medida en la que él es amado. De por medio hay mogollón de discusiones de pareja e infidelidades con mujeres y hombres; pero también una vida cotidiana compartida y escenas llenas de ternura. Y, por supuesto, escenas eróticas cargadas con un matiz sadomasoquista que las hace la mar de excitantes...


Ahí, ahí, empálalo hasta el fondo!


La verdad es que es un manga dirigido a público adulto y eso se nota mucho en la narrativa. Hay otro ritmo, no es como After School Nightmare, donde en cada capítulo hay un montón de acción y de enredos... en este manga las cosas suceden a su tiempo, los sentimientos se desarrollan lentamente, hay menos esteticismo y más poesía de la vida cotidiana. Se da importancia a los detalles, como las colillas que Imagase se deja en el cenicero en casa de Ichijou y que éste conserva aunque hayan roto. La autora profundiza en la psique de los personajes a un nivel mucho mayor que en el anterior manga, no sólo importa la relación sino el modo de afrontar la vida. De hecho, recuerdo una cita del segundo tomo que dice algo así como "hay cosas más importantes en la vida que los líos amorosos...". Digamos que la perspectiva es realista... y adulta.



Amor obsesivo...


En el meollo del asunto hay, una vez más, una cuestión de identificación y roles de género. Me llamó mucho la atención la metamorfosis de Imagase, que al principio del primer tomo se presenta como un seductor, distante y elegante con su cigarro siempre en la boca... y, sin embargo, conforme va avanzando la relación comienza a mostrarse más débil y en seguida le monta un pollo a Ichijou por cualquier cosa. Imagase resulta ser celoso, inseguro, posesivo, e histérico... casi una chica. Pero a Ichijou le gusta. Ichijou es básicamente un buenazo que se pasa la serie intentando hacerlo lo mejor posible en la relación con el chaval, y que no puede evitar dejarse arrastrar cuando se le presenta una tía cachonda... Pero realmente quiere a Imagase. La trama más importante del primer tomo es la seducción de Imagase y el morbo de ver cómo Ichijou va cayendo poco a poco al lado oscuro...


Portada de capítulo: "La serpiente del paraíso"


En el segundo tomo viven como una pareja y también tienen sus crisis, especialmente porque Ichijou quiere estabilidad y el Imagase es un culo de mal asiento (sobre todo por la caña que le da, jaja!)... no quiero decir nada del final, pero no es un "fueron felices y comieron perdices". 
Los aficionados al yaoi (en su mayoría "aficionadas") están familiarizados con las palabras "seme" y "uke", que denominan respectivamente al activo y al pasivo en la cama. Este carácter se suele extrapolar a la identidad del personaje en general y deviene en roles muy marcados. En este caso, Mizushiro Setona ha dibujado a Kyouichi moreno y senpai (significa 'compañero de más edad o de mayor rango'), que como en After School Nightmare hacía Sou, lleva el papel activo en la relación y en la cama. Imagase es rubio y más joven, igualito que Mashiro :) y consecuentemente más mono, más frágil, más pasivo... Bueno, para ser justos, aclararé que Imagase empieza siendo un tipo duro que corrompe a Ichijou, que se deja llevar; y conforme van avanzando en la relación se hace siempre la víctima y ruega al otro que lo quiera un poquito más cada día.






De "malote" a "nenaza"... vaya metamorfosis... si hasta se le agrandan los ojos...


Ha llegado el momento de confesar que Mizushiro Setona escribió este manga pensando en sus amigas casadas y amas de casa y consecuentemente busca su identificación con Imagase. Ya sabéis que en la sociedad japonesa hay mucho machismo, y como he dicho, la historia está pensada para amas de casa... de modo que, aunque ambos trabajan, casi siempre se muestra sólo la vida laboral de Ichijou (que además es jefe de sección, toma ya), ¡con lo interesantes que deben de ser las private investigations de Imagase!... que sólo podemos intuir por la vigilancia obsesiva que mantiene sobre su novio. Aunque tiene vivienda propia, prácticamente vive con Ichijou, y se dedica a limpiar la casa y cocinar para él y a quererle mucho. Que conste que todo esto lo estoy exagerando, en el manga no se dice evidentemente que Imagase sea "un ama de casa". Pero, ahora que lo digo, sí que hay una tira en el segundo tomo en la que se imagina cómo sería su vida con Ichijou si fuera mujer. En el contexto del cómic, resulta súper gracioso; pero a una estudiante de teorías queer... se le incendian los ojos!



"If I were a woman, I'd be an ordinary housewife"


La verdad es que viendo todas estas imágenes me digo: "Pero bueno, Ichijou, ¿cómo te cuesta tanto admitir que lo quieres, si es prácticamente una mujer?". Ya sé que hay homosexuales de todos los colores, desde machorros hasta locazas... pero no sé, me inquieta que los roles estén tan marcados y que la feminización de Imagase sea tan evidente. ¿Por qué no puede ser un tío normal, con una psique femenina y masculina a la vez, al que independientemente de ello le gustan los hombres? Además está la cuestión del cambio de acera que tiene que hacer Ichijou. La autora mantiene en todo momento que él es heterosexual, pero que en un momento de su vida se arrejunta con un tío. Yo tengo la teoría de que nos enamoramos de las personas, o mejor dicho de sus mentes, independientemente de que estén en un cuerpo masculino o femenino, y con eso me hago una bandera arcoiris... pero no es éste el caso.




En conclusión... este manga me ha enseñado los códigos del yaoi, y viene muy bien conocerlos para romperlos en el cómic que estoy haciendo ahora mismo (Otoño). Pero además me ha enseñado mogollón sobre narrativa, ritmo y composición; porque la autora tiene técnica, un dibujo impecable y gran sensibilidad para los efectos especiales (más horteras o más sutiles según el público objetivo) y es que además la tía sabe contar una historia y desarrolla la psicología de los personajes que da gusto... conociendo a Ichijou e Imagase, diría que casi parecen personas. No puedo dejar de admirar a Mizushiro Setona... me ha hecho disfrutar enormemente con una historia difícil de olvidar. Y para terminar de hacerle alabanzas, os recomiendo a todos los que habéis leído este artículo y que os mole el rollo del homoerotismo que lo busquéis por internet y empecéis a leerlo ya (yo lo he visto traducido al inglés en Mangatank). Y os olvidéis de todo lo que he dicho y os abandonéis a este placer adulto...




16 julio 2014

Estampadores de conciencia. Exposición en el Matadero.




"Estampadores de conciencia" es una exposición organizada por la Central de Diseño del Matadero como complemento de la exposición itinerante "Agitadores de conciencia". Se puede ver hasta el 3 de septiembre, es una convocatoria de "Con dos colores" -los responsables de la anterior exposición de la Central del Diseño- y en ella han participado algunos compañeros de Bellas Artes.

La exposición está muy bien y recomiendo su visita a todo al que le guste el arte crítico. La verdad es que me recordó lo bonito que es el cartelismo y me dieron ganas de ponerme a ello. Había propuestas variadas, dentro de la problemática social, política y económica española, y todas ellas se acogían al formato de la plantilla de plástico sobre la que se usa spray o se hace un estarcido.

En la pared de enfrente, pero en la misma línea, estaban los carteles de "Agitadores de conciencia", una exposición internacional que destacaba por su variedad de estilos y la impresión en color. Quizá porque eran diseñadores consagrados o porque estaba menos acostumbrada a ese tipo de mensajes, el caso es que me gustó más esta parte de la exposición que la nacional. Había tal variedad de temas que cada uno se fijaría en el que más le interesara; yo me quedo con estos dos carteles sobre la mujer y el cuerpo:





La estética del Matadero, que yo denomino "elegancia cutre", combinaba muy bien con el rollo moderno de protesta grafitera, y habían creado una suerte de escenografía con palés, cajas y cubos de basura. La exposición de las obras también era bastante original, estampadas sobre cartón o plástico, pegadas en las paredes o bien colgando en mitad del pasillo y formando una pared cogida con pinzas. En ese sentido, muy bien comisariada. Había cervecita y un dj en la inauguración, que fue este viernes 11, y el público era en su mayoría joven. 




Me gustaría hacer un par de reflexiones que me suscitó la exposición. En primer lugar, el redescubrimiento del diseño. No tenía grandes expectativas antes de verla, sólo sabía que era "de diseño", y me esperaba una serie de cositas monas e inofensivas. Nada más lejos. La mayoría de los carteles contenían un mensaje demoledor y lo comunicaban de un modo inmediato y unívoco... y eso es un arte. Así que me comí mi orgullo de bella-artista y volví a respetar al diseño, que realmente es una disciplina más dentro del arte y lo complementa. En un cartel hay tanta estética como en un cuadro, al fin y al cabo todos manejamos las leyes de la percepción.

Otra cosa que me llamó la atención fue la reacción del público, que invariablemente se puso a hacer fotos con el móvil. Creo que eso puede ser un buen indicador del éxito de una exposición hoy en día. Si sacan fotos, es que les gusta tu obra. 




Y no sé qué pensar de esto. Yo también sentí el impulso voyeurista nada más poner el pie allí, pero me contuve porque supe que terminaría fotografiando la exposición entera. Preferí ver los carteles con mis propios ojos en vez de con el de la cámara. Una reflexión que surgió entre el grupo de "Nadeo" fue que los graffitis, para ser realmente reivindicativos, deberían estar en la calle y no en una sala de exposiciones. Y es que por muy alternativo que sea el Matadero de entre todos los cubos blancos, no puede compararse a la visibilidad y la veracidad que cobrarían estas pintadas en las paredes de ladrillo de las calles. Y este método expositivo sería más coherente con los carteles, que podrían perfectamente iluminar cualquier manifestación de indignados.

Pero, por mucho que los Estampadores de Conciencia abran la exposición con el eslogan "ADVERTENCIA! ESTA EXPOSICIÓN PUEDE HERIR LA SENSIBILIDAD DE ALGUNAS PERSONAS, SI ES QUE AÚN LA TIENEN..." están dentro del sistema, y al fin y al cabo terminan jugando a su juego. Los artistas se arriesgan a que sus obras terminen siendo meros objetos fotografiados, olvidados y almacenados en la galería de un smartphone.



19 enero 2014

Sushi-bar

Cuando le dije a Ignacio Castro que iba a hacer una performance, me dijo que la performance existía a costa de que en la realidad no pasara nada.